FELIZMENTE CASADA

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Javier estaba hojeando un libro en el interior de una librería, cuando divisó un poco más allá, a una mujer rubia de muy buena facha, que estaba pagando un grueso volumen de arte que acababa de comprar.

Esa figura le pareció conocida, se acercó para verla más de cerca, cuando la mujer se dió vuelta, sonrío coquetamente y le dijo:

- Hola, Javier, que alegría de verte después de tantos años...

El la miró sorprendido, ya que no la reconoció a primera vista y le respondió un poco dubitativo:

- Hola, me pareces conocida, pero no recuerdo tu nombre...

La mujer de unos 35 años, se sintió algo incómoda ante esta respuesta, pero insistió:

- Javier, ¿ya te olvidaste de mí, después de todo lo que pasamos juntos?

Su rostro le era muy familiar, esos grandes ojos verdes que lo miraban sorprendido, le recordó a alguien muy querido, pero no lograba saber quien era exactamente.

- Perdóname, pero la sorpresa me dejó en blanco. ¿Quién eres?

- Soy Natalia, tu compañera de universidad y de otras cosas más...

Javier estaba atónito, como pudo olvidarla después del tórrido romance que tuvieron 15 años atrás, pero había cambiado mucho desde ese tiempo, así que para enmendar su error la invitó a tomar un café a un lugar cercano.

Natalia parloteaba contándole detalles de su vida, intentando poner un puente que uniera ese largo período sin verse. Javier la escuchaba embelesado, ella aún mantenía esa voz sensual, un poco ronca, esa mirada profunda que parecía leer todos sus pensamientos, esas manos perfectas y esa forma de expresarse tan excitante.

- Natalia, ¿qué pasó con Raúl, te casaste con él?

- No, Javier, estoy felizmente casada, tengo 2 hijos estupendos y llevo una vida muy cómoda y agradable.

- ¿Quién es tu marido?

- Se llama Raimundo, tú no lo conoces, es 15 años mayor que yo, pero me encuentro muy feliz en nuestro matrimonio...

Javier se sorprendió al escuchar esta confidencia, nunca hubiese pensado que ella, una de las mujeres más apasionada que había conocido, se hubiera casado con alguien mayor. Además, le llamaba mucho la atención que repitiera una y otra vez, que era feliz en su matrimonio, sin que se lo hubiese preguntado.

- Natalia, tu marido tiene ahora más de 50 años. ¿Qué ocurre cuando te vienen tus "famosos momentos"?

A Javier se le erizaban los pelos al recordar a Natalia en esas ocasiones, era una fiera poseída, sedienta de placer, inagotable, frenética, siendo una odisea sobrevivir hasta la mañana siguiente. Al despertar se sentía como un limón recién exprimido, mientras ella, fresca como una lechuga, pedía el último bis de despedida.

- Por favor, Javier, eso corresponde a otra época, ahora soy una señora respetable, felizmente casada...

Javier no quiso insistir más en el tema, pero no podía creer que esta loba se hubiera convertido en una mansa oveja, por el simple hecho de haberse casado con un anciano carnero.

Se despidieron y cuando Javier se aprestaba a cruzar la calle, sintió un bocinazo y vió a Natalia conduciendo un BMW último modelo, que le hacía señas desde su interior y le lanzaba un beso a la distancia.

Transcurrió una semana desde este encuentro, cuando un día cerca de las dos de la madrugada, sonó el teléfono en casa de Javier, quien dormía profundamente. Adormilado levantó el auricular y escuchó una excitada voz femenina que le decía:

- Javi, despierta dormilón, te necesito ver ahora mismo...

- ¿Quién eres? - preguntó Javier

- Soy Natalia, estoy sola, mi marido se fue hasta el domingo...

- Nati, ¿qué ocurre, volvieron tus "famosos momentos"...?

- Sí, Javito, desde el día que nos encontramos, renacieron esos bajos instintos...

- ¿Y por qué me llamas a mí...?

- Porque el viejo con que me casé, no soportó siquiera uno de mis "momentos" y se me escapó...

- ¿Y...?

- Necesito estar con alguien que sepa hacerme feliz. Ven, te espero...

- Pero, Nati, no puedo ir ahora...

- ¿Cómo, ya no te gusto como antes...?

- No es éso. El otro día cuando estuvimos juntos, olvidé contarte que también yo estoy felizmente casado y mi mujer está aquí, durmiendo a mi lado...


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Agosto 1997




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